
Regresé a casa con tres o cuatro palabras a destiempo, un arrepentimiento repentino que chocaba de frente con la impotencia de no poder cambiar las cosas, de que las putas circunstancias son como son, y que influyen en las vidas como si de un carácter se tratara, cuando en realidad, solo componen los dias en un continuo estado de desánimo.
En mis pasos una estela extraña me advertía de una visión; escogí mi camino favorito, anticuado y oscuro, tan solitario como siempre en la estación invernal.Planeé un momento, un instante en el que como ayer, las horas se reducian a noches de conversacion, largas horas de rincones extraños que preveeían una historia intensa, y que realmente no había perdido esa intensidad, pero que ahora se dibujaba en tardes de preocupación y golpes inesperados,tardes en las que ahora había que imaginarse que estábamos solos, y al cerrar la puerta jugábamos a que no pasaba nada malo, e inventábamos la palabra desconectar.
Salí de mi trance para mirar a mi izquierda, me detuve, una plaza, se encontraba frente a una iglesia muy pequeña, y cerca, un pasaje, se tarta de un pasaje mágico, pero solo a partir del mes de octubre, tiene una cúpula de cristal justo en medio, y si te sientas y miras a traves de ella cuando esta a punto de anochecer, todo se vuelve de color azul, aquella noche no tenía demasiadas ganas de mirar a traves de la cupula, pero la plaza, y mi mente cargada me hicieron una invitación a sentarme en uno de sus bancos de madera; La calle continuaba exquisitamente solitaria, coloque cuidadosamente el bolso que llevaba en mis rodillas, la temperatura, a pesar de la estacion, era suave;
La plaza, estaba humedecida por las lluvias de aquella misma tarde, y todo brillaba creando bonitos reflejos, frente a mi, había una estatua de algun monje, al pie de la misma, cuatro focos que despedian una nieblina especial, causa seguramente del calentamiento de sus bombillas, pero que a mi, en ese instante me parecia precioso; de mi repertorio de canciones, salta la pista dieciseis, se trata de una cancion reveladora, banda sonora de muchos momentos, complice de los ultimos años,que maravillosa "casualidad", me quedo embobada escuchando, y al mismo tiempo, vislumbro una imagen, un tablao de madera, parece un recuerdo, buen humor, es especial, parece un momento, niebla, frio, es un recuerdo, casi lo había olvidado, ocurrio en ese mismo lugar, y de pronto, algo me estremece, miro alrededor, sigue sin haber nadie, la cancion avanza, sigo con ella sumergida en la imagen del lugar, hecho de menos tu compañia, más recuerdos, más instantes, una noche con radio de fondo, una cena, siesta de verano,un paseo entre árboles podados, y a medida que avanza mi película me recorren escalofríos, el lugar se transforma, se vuelve mágico, es un escenario de sensaciones, quiero que estés aquí, tienes que ver esto, quiero que lo sientas, mis oídos ya a penas escuchan el tema, solo soy capaz de sentir, una fiesta en mi interior, ni siquiera me muevo, solo dilato mis sentidos, percibo el mensaje.
Acaba la dulce melodia, permanezco unos segundos mas recapacitando, y me marcho de alli para seguir el regreso a casa; y a medida que me alejo me esfuerzo por no perder esa sensacion, fuerzo el sentimiento para no olvidar. El polvo de hada va perdiendo su fuerza, no quiero perderlo, quiero hablar de ello, mi tristeza aumenta, fue algo tan especial...¿por que no permanece?¿ algun dia la estela me llevará de regreso a esa visión?, quiza no en esa placita...estaba todo tan claro...
Ya esta! escribiré sobre ello, así jamás se desvanecerá, debo empezar a escribir cuanto antes...
- Regresé a casa con tres o cuatro palabras a destiempo...-
"De todos los recuerdos, necesitaría hablar de uno en concreto, tu y yo, en esa playa desierta, una cabaña, hace frio, pero yo estoy fuera de pie en esa especie de porche, con una manta sobre el cuerpo, tu, dentro de la casa, preparandolo todo para cenar algo delicioso, ya hace tiempo que anocheció, solo llevas puesto un pantalón oscuro quiza de lino o algo parecido, me miras de esa forma a traves de los enormes ventanales, pudimos al fin marcharnos solos, lejos, por que todo lo que estaba a nuestro alrededor ya se habia solucionado, ¿que cuando ocurrio todo esto? nunca."